A 13 años de su creación, el CCP fortalece su agenda cultural y moviliza nuevos públicos
El Centro de la Cultura Plurinacional llega a su décimo tercer aniversario en una gestión marcada por una intensa programación, alianzas con artistas e instituciones y una creciente respuesta del público. El reciente concierto gratuito de Piraí Vaca congregó a más de 400 personas y se convirtió en una de las muestras más visibles de esta nueva dinámica cultural.

El Centro de la Cultura Plurinacional (CCP) cumple 13 años de creación institucional este 2 de septiembre, en un momento particular de su historia: mientras las instituciones dependientes de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia enfrentan un escenario de racionalización y reducción de recursos, el espacio cultural cruceño ha respondido con una agenda que, lejos de disminuir, ha multiplicado actividades, alianzas y espacios de encuentro con la ciudadanía.
Creado mediante la Ley N.º 398 del 2 de septiembre de 2013, el CCP nació con la misión de promover, proteger y poner en valor la cultura plurinacional y, fundamentalmente, generar espacios de encuentro entre bolivianas y bolivianos. Aunque el inmueble de la calle René Moreno abrió sus puertas como Centro Cultural Santa Cruz en 2009, fue en 2013 cuando adquirió su actual jerarquía institucional, con administración y gestión propias dentro de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Trece años después, esa idea del encuentro vuelve a adquirir protagonismo.
Una agenda que crece en tiempos de restricciones
La gestión 2026 se desarrolla en un contexto complejo para las instituciones culturales estatales. Las medidas de racionalización aplicadas a la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia alcanzaron a sus repositorios y centros culturales, incluyendo ajustes de personal y la disposición de reducir gastos corrientes. Sin embargo, en Santa Cruz el CCP ha buscado transformar esa limitación en articulación: abrir espacios, sumar aliados y desarrollar actividades junto con artistas, colectivos, instituciones educativas, gestores y organizaciones culturales.
Un indicador de esta dinámica pudo observarse durante la Larga Noche de los Museos 2026. El CCP concentró 13 actividades en su programación, entre feria artística y gastronómica, exposiciones, música en vivo, cultura urbana, performance, instalaciones sonoras y artes visuales. En la versión 2025 figuraba con seis actividades, una comparación que permite dimensionar el crecimiento de su participación en uno de los encuentros culturales más importantes de la ciudad.
La programación de los últimos meses también refleja esa diversidad. Solo durante agosto convivieron en el CCP exposiciones como “Legado”, “Quemar, diluir, trazar” y “Noche de Luna”; conversatorios sobre la evolución del arte boliviano; laboratorios de fibras naturales; teatro; visitas educativas; actividades de biblioteca e itinerancias culturales fuera de la capital. El 20 y 21 de agosto, por ejemplo, una itinerancia llegó hasta Portachuelo con talleres, audiovisuales y artes escénicas, mientras estudiantes de Montero también participaron en recorridos guiados por las salas del centro.
Esta dinámica revela otro componente de la gestión actual: el CCP no está limitando su acción a lo que ocurre dentro del edificio de la calle René Moreno, sino que busca conectar su programación con municipios, unidades educativas, artistas y otros actores del ecosistema cultural.
Piraí Vaca y una noche que volvió a llenar el CCP
Una de las imágenes más contundentes de esta nueva capacidad de convocatoria ocurrió el sábado 29 de agosto, pocos días antes del aniversario.
El reconocido concertista boliviano Piraí Vaca presentó en el Centro de la Cultura Plurinacional su concierto “ElectrAcústica”, con ingreso libre. La presentación estaba incluida oficialmente en su gira 2026 y reunió, de acuerdo con los registros compartidos por la institución, a más de 400 personas.
Más allá de la cifra, la jornada mostró algo que resulta fundamental para cualquier espacio cultural: público movilizándose para encontrarse con el arte.
Niños, jóvenes, adultos, músicos, artistas y seguidores del guitarrista confluyeron alrededor de una propuesta que puso a disposición de la ciudadanía, gratuitamente, el trabajo de uno de los músicos bolivianos con mayor trayectoria internacional.
El concierto se convirtió así en una suerte de antesala del aniversario y en una fotografía de lo que el CCP busca fortalecer: un centro cultural habitado por la gente.
Fernando Figueroa: articulación como eje de gestión
Buena parte de esta nueva etapa coincide con la llegada de Luis Fernando Figueroa Solano a la dirección del CCP en febrero de 2026.
Sociólogo de formación y con más de dos décadas de experiencia vinculadas con cultura, desarrollo comunitario y fortalecimiento del tejido social, Figueroa asumió la institución con un perfil especialmente orientado a la articulación. Desde el inicio de su gestión, el propio CCP informó sobre encuentros con autoridades e instituciones para construir alianzas y coordinar actividades durante 2026.
En los meses siguientes esa lógica comenzó a hacerse visible en la programación.
El CCP ha participado en iniciativas junto a instituciones educativas y organismos de cooperación, abrió sus espacios a festivales, actividades de formación, exposiciones y proyectos independientes, acompañó la Feria Plurinacional de la Artesanía y fortaleció acciones de preservación de la memoria. Entre ellas destaca también “Tinta y Memoria”, proyecto impulsado desde la dirección para digitalizar 37 tomos históricos del Colegio Nacional Florida y facilitar su conservación y consulta.
La apuesta parece orientarse a que los recursos institucionales no sean la única medida de la capacidad de gestión. Articulación, cooperación, apertura de espacios y corresponsabilidad con el sector cultural aparecen como herramientas para sostener y ampliar la programación.
De llenar el calendario a construir públicos
El desafío, sin embargo, va más allá de tener muchas actividades.
Para un centro cultural público, una agenda amplia adquiere verdadero significado cuando logra formar públicos, generar participación, abrir oportunidades para artistas y convertir sus espacios en lugares cotidianos de encuentro ciudadano.
En ese terreno, la respuesta observada en actividades recientes —y especialmente la convocatoria alcanzada con Piraí Vaca— plantea una señal favorable: existe un público dispuesto a movilizarse cuando encuentra programación atractiva, diversa y accesible.
También resulta significativo que la agenda no se concentre exclusivamente en grandes nombres. Junto a artistas consolidados conviven propuestas emergentes, teatro independiente, formación, literatura, investigación, cultura urbana, artesanía, patrimonio, exposiciones y actividades educativas.
Esa combinación permite que el CCP dialogue con públicos distintos y recupere precisamente uno de los principios establecidos desde su creación: ser un espacio de encuentro.
Trece años y un nuevo desafío
Con Fernando Figueroa al frente de la dirección y un equipo que sostiene una programación que cruza música, artes visuales, teatro, formación, investigación, biblioteca e itinerancias, el CCP llega a sus 13 años buscando que su aniversario no sea solamente una fecha conmemorativa, sino una oportunidad para renovar su vínculo con Santa Cruz.
Y quizá una de las mejores formas de medir esa relación no esté únicamente en los informes o en la cantidad de eventos realizados, sino en escenas como la del último sábado de agosto: más de 400 personas reunidas alrededor de una guitarra, ocupando nuevamente un espacio público para compartir cultura.





Fotos: Facebook CCP.
Edición: Redacción Periodista Virtual




