El Plan 3000 pone a 200 estudiantes a convertir ideas en oportunidades de negocio
El Hackathon HORECA reunió a estudiantes del CEA América “D” con emprendedores y especialistas para explorar cómo una idea puede convertirse en un negocio viable

Una idea de negocio puede surgir de una necesidad cotidiana, de una habilidad o de la inquietud por encontrar una nueva forma de generar ingresos. Pero entre imaginar un emprendimiento y conseguir que funcione existe un camino que requiere aprender, probar y, muchas veces, equivocarse.
Ese fue el punto de partida del Hackathon HORECA Plan 3000, realizado el 20 de agosto en el Coliseo de la U.E. América Fe y Alegría, donde 200 estudiantes del CEA América “D” participaron en una jornada intensiva para desarrollar ideas relacionadas con Hoteles, Restaurantes y Cafeterías.
La actividad fue articulada por Helvetas, la Fundación Trabajo Empresa (FTE), Hub Santa Cruz y el CEA América “D”, combinando experiencias de emprendimiento, formación y trabajo práctico. El programa se desarrolló durante dos horas y quince minutos e incluyó desde el registro de ideas mediante un código QR hasta una sesión de mentoría y retroalimentación en vivo.
Inspirar desde el propio territorio
El primer bloque estuvo dedicado a “Cómo nace una idea de negocio”, un panel de 20 minutos compartido por Takashi Bravo y Amelia Solórzano, ambos emprendedores que viven en el Plan 3000. Desde sus propias experiencias, aciertos y desaciertos, buscaron principalmente inspirar a los estudiantes a dar el primer paso y reconocer oportunidades en su propio entorno.
Solórzano, además, es una emprendedora reconocida en el territorio por su actividad en el rubro de ropa deportiva femenina, lo que permitió acercar a los participantes una experiencia empresarial nacida en su propia comunidad.
Emprender en tiempos de incertidumbre
Después del espacio de inspiración, René Salomón presentó la conferencia “Emprender en tiempos de crisis”, centrada en resiliencia, adaptación e identificación de oportunidades en escenarios inciertos.
La propuesta puso sobre la mesa una realidad que acompaña a cualquier emprendimiento: las condiciones del mercado cambian y la capacidad de adaptarse puede ser tan importante como la idea inicial.
De la idea al modelo de negocio
El siguiente paso fue llevar las ideas a una estructura más concreta. Juan Pablo Sejas, con la ponencia “Crear y plasmar tu idea de negocio”, proporcionó herramientas para aterrizar conceptos HORECA y analizarlos como posibles modelos de negocio para el mercado local.
Los estudiantes comenzaron así a preguntarse quién sería su cliente, qué necesidad resolverían y cómo podría funcionar su propuesta.
La hora de poner las ideas a prueba
Entre las 20:25 y las 20:55, los participantes trabajaron en un taller práctico y una mentoría relámpago, consolidando sus propuestas mediante un formulario digital.
La dinámica incluyó además la selección al azar de tres a cinco casos para recibir retroalimentación en vivo de los ponentes y facilitadores. Posteriormente, los estudiantes tuvieron un espacio para plantear preguntas directamente al panel.
La metodología buscó que los participantes comprendieran que una idea atractiva no necesariamente es un negocio viable. Antes de invertir, es necesario comprobar si existe un cliente, si está dispuesto a pagar y si los números permiten sostener la propuesta.
HORECA como oportunidad
La elección del sector HORECA —Hoteles, Restaurantes y Cafeterías— permitió trabajar sobre actividades vinculadas directamente con los servicios y el consumo cotidiano.
El desafío planteado a los estudiantes fue observar su entorno, identificar necesidades y pensar en soluciones que puedan convertirse en oportunidades económicas.
Una alianza entre educación y emprendimiento
La participación de Helvetas, FTE, Hub Santa Cruz y el CEA América “D” permitió vincular la formación educativa con herramientas y experiencias del ecosistema emprendedor.
El encuentro también mostró la importancia de acercar a los jóvenes referentes y experiencias del propio territorio. En este caso, dos emprendedores que viven en el Plan 3000 compartieron su experiencia con estudiantes que ahora comienzan a explorar sus propias posibilidades.





Edición: Redacción Periodista Virtual




