Priscila Condori y Amboró Tours: perseverancia, turismo y comunidad desde Buenavista
Priscila Condori expone cómo la resiliencia post-pandemia permitió consolidar un emprendimiento de turismo independiente.

Una nueva oportunidad en medio de la dificultad
Priscila Condori tiene 26 años. Nació en Cochabamba, pero desde hace bastante tiempo vive en el municipio de Buenavista, en Santa Cruz, donde actualmente se dedica de lleno a su emprendimiento turístico. Su historia está marcada por la decisión de volver a empezar, de mirar una dificultad como una oportunidad y de apostar por un proyecto familiar con visión de crecimiento.
Antes de emprender, Priscila estudiaba Contaduría Pública. Su meta era salir profesional, pero los problemas económicos y los efectos de la pandemia golpearon con fuerza su camino universitario. En medio de esa situación, tomó una decisión importante: dejar temporalmente sus estudios y concentrarse en una alternativa que pudiera darle independencia y estabilidad.
Fue entonces cuando vio en el emprendimiento una posibilidad real. Aunque al principio no era el camino que había imaginado, decidió intentarlo. Comprendió que, a veces, la vida abre nuevas puertas en los momentos más difíciles.
El origen familiar de Amboró Tours
El emprendimiento de Priscila tiene raíces familiares. Su suegro, Julián Velázquez, fue una de las personas que más la incentivó a seguir adelante y a vincularse con el turismo. Él ya tenía experiencia en el rubro y su conocimiento fue clave para que Priscila y su pareja decidieran reactivar un negocio que se encontraba estancado.
Así comenzó a tomar fuerza Amboró Tours, una agencia de turismo enfocada principalmente en recorridos de varios días al Parque Nacional Amboró. La propuesta ofrece transporte, alimentación, servicio de guía e implementos de camping para que los visitantes puedan vivir una experiencia completa en contacto con la naturaleza.
Para Priscila, no se trata solo de llevar turistas a un destino. Su objetivo es brindar una atención personalizada, cercana y responsable. Por eso, evita delegar el servicio a terceros, porque considera que nadie puede cuidar la experiencia del cliente mejor que quienes conocen y sienten el proyecto como propio.
Un negocio estancado que volvió a caminar
Cuando Priscila decidió involucrarse, el negocio estaba paralizado. No había movimiento, no existía una estrategia clara de promoción y la agencia no estaba creciendo. Uno de los principales desafíos fue volver a activar la confianza de las personas y hacer que el público conociera nuevamente el servicio.
En ese proceso, las redes sociales se convirtieron en una herramienta fundamental. Priscila comprendió que, hoy en día, gran parte del turismo se mueve por la visibilidad digital, la recomendación, las fotografías, los testimonios y la confianza que una agencia logra transmitir.
No fue fácil. Reactivar un emprendimiento exige constancia, paciencia y capacidad para enfrentar dudas. Pero Priscila decidió asumir el reto. Con el apoyo de su pareja y de su familia, comenzó a mover las redes, mejorar la comunicación con los clientes y darle nueva vida a la agencia.
El impulso de Empodera-t, la FTE y Plan Internacional
La participación de Priscila en el proyecto Empodera-t, ejecutado por la Fundación Trabajo Empresa (FTE) con el financiamiento de Plan Internacional, fue un impulso importante para consolidar su emprendimiento. Ella conoció el proyecto en un momento clave, cuando buscaba herramientas para fortalecer la agencia y avanzar con mayor seguridad.
A través de este proceso, fortaleció habilidades personales y emprendedoras. Uno de los aprendizajes más importantes fue la perseverancia: entender que, aunque existan obstáculos, críticas o competencia, no se debe abandonar un sueño cuando se trabaja con honestidad y compromiso.
También desarrolló mayor confianza para comunicarse con las personas. Priscila reconoce que antes le costaba abrirse, dialogar y explicar con claridad lo que pensaba o sentía. Con el tiempo, fue mejorando su manera de expresarse, atender clientes y transmitir el valor de su servicio.
El proyecto también le permitió mirar su emprendimiento con más visión. Ya no se trataba solo de reactivar un negocio familiar, sino de construir una agencia turística con identidad, calidad y proyección comunitaria.
Obstáculos, competencia y fuerza familiar
Uno de los momentos más difíciles para Priscila fue enfrentar los comentarios negativos de la competencia. En algunas ocasiones, hablaron mal de su agencia, dijeron que no brindaban un buen servicio e incluso los acusaron de ser estafadores. Esas situaciones la afectaron y, por momentos, pensó en rendirse.
Sin embargo, su familia fue un soporte fundamental. Sus seres queridos la animaron a no abandonar el proyecto y le recordaron que detenerse era justamente lo que la competencia esperaba. Ese respaldo le dio fuerza para continuar.
Hoy, Priscila entiende que la mejor respuesta ante las críticas es el trabajo bien hecho. Por eso apuesta por un servicio directo, responsable y personalizado. Cada recorrido es atendido con cuidado, porque sabe que la confianza del cliente se gana con hechos, no solo con palabras.
Turismo que dinamiza la economía local
Amboró Tours no solo beneficia a Priscila y su familia. El emprendimiento también aporta a la economía local de Buenavista y de las comunidades cercanas al Parque Nacional Amboró. Para realizar los recorridos, la agencia contrata servicios de transporte y compra alimentos en el municipio, generando movimiento económico en el territorio.
Además, en muchas ocasiones se paga un derecho de ingreso a la comunidad de Villa Amboró, lo que contribuye a su sostenimiento. Para Priscila, este aspecto es muy importante, porque considera que el turismo debe servir también para apoyar a las comunidades que muchas veces han sido olvidadas.
Su visión es que el crecimiento del turismo no solo atraiga visitantes, sino que también lleve oportunidades, ingresos y visibilidad a las personas que habitan estos territorios.
Una emprendedora dedicada a tiempo completo
Actualmente, Priscila está dedicada completamente a su agencia. Trabaja desde casa, organiza los servicios, atiende consultas, coordina recorridos y mueve la promoción del emprendimiento. Su pareja también la apoya, aunque cuenta con otro trabajo, por lo que ella asume gran parte de la gestión diaria.
Esta dedicación le ha permitido involucrarse profundamente con cada detalle del negocio. Sabe que emprender exige tiempo, disponibilidad y disciplina. También sabe que cada esfuerzo cuenta para posicionar la agencia y hacerla crecer.
Aunque aún no cuenta con una oficina ni con NIT actualizado, tiene claro que ese es uno de sus próximos objetivos. Para ella, formalizar el emprendimiento le permitirá aportar tributariamente y proyectarse con mayor seriedad dentro del sector turístico.
Sueños de expansión
Priscila no quiere quedarse únicamente operando recorridos al Parque Nacional Amboró. Su sueño es consolidar una operadora oficial de turismo con varios destinos dentro de Bolivia. Piensa en lugares como Samaipata, los volcanes, Uyuni y otros atractivos que pueden formar parte de una propuesta más amplia.
Reconoce que la competencia en el sector turístico es fuerte, pero también cree que con trabajo, dedicación y constancia puede lograrlo. Su meta es que Amboró Tours crezca, se fortalezca y se convierta en una agencia reconocida, no solo por los destinos que ofrece, sino por la calidad humana de su atención.
Nada se pierde intentando
El mensaje de Priscila para otros jóvenes y emprendedores es claro: nada se pierde intentando. Para ella, emprender significa probar una y otra vez hasta que algo funcione. La clave está en no rendirse, en valorar el propio esfuerzo y en seguir adelante aunque el camino sea difícil.
Su historia demuestra que un negocio estancado puede volver a caminar cuando hay decisión, apoyo familiar y acompañamiento adecuado. También muestra que el turismo puede ser una herramienta de desarrollo comunitario, capaz de generar ingresos, fortalecer la identidad local y abrir oportunidades para territorios poco visibilizados.
Desde Buenavista, Priscila Condori impulsa Amboró Tours con perseverancia y esperanza. Su emprendimiento no solo invita a conocer la naturaleza del Parque Nacional Amboró; también representa una apuesta por el turismo responsable, la economía local y el futuro de una comunidad que merece crecer junto a sus paisajes.











