Buenas prácticas pecuarias para alcanzar los objetivos de Una Sola Salud
Producir alimentos sanos exige cuidar animales, personas y ecosistemas

La producción pecuaria enfrenta hoy un desafío mayor: ya no basta con producir alimentos en cantidad. El mercado, los consumidores y la propia realidad ambiental exigen que la carne, la leche y otros productos de origen animal sean sanos, inocuos y generados bajo condiciones de respeto al ambiente, bienestar animal y responsabilidad social.
En este marco, el artículo de Sandra Carolina Leal Benavides plantea la importancia de las Buenas Prácticas Pecuarias como herramienta para alcanzar los objetivos de “Una Sola Salud”, un enfoque que reconoce la profunda conexión entre la salud humana, la salud animal y la salud de los ecosistemas. Bajo esta mirada, una enfermedad animal, una mala gestión ambiental o una deficiente manipulación de alimentos puede terminar afectando directamente a las personas y a toda la cadena productiva.
Las Buenas Prácticas Pecuarias no son solamente un conjunto de normas técnicas, sino una forma integral de gestionar los predios productivos. Incluyen aspectos como bioseguridad, sanidad animal, alimentación adecuada, acceso a agua de calidad, bienestar animal, trazabilidad, manejo responsable de residuos, protección del suelo, conservación del agua y seguridad laboral para los trabajadores.
Uno de los elementos centrales es el bienestar animal. La autora recuerda que los animales deben vivir en condiciones que reduzcan el estrés, el hambre, la sed, el dolor, las enfermedades y las limitaciones para expresar su comportamiento natural. Esto no solo responde a una obligación ética, sino que también mejora la productividad y la calidad de los alimentos.
También insiste en que la sostenibilidad pecuaria requiere orden administrativo, planificación, infraestructura adecuada y capacitación permanente del personal. Un predio mejor gestionado puede reducir pérdidas, optimizar recursos, prevenir enfermedades, mejorar su rentabilidad y disminuir impactos negativos sobre el ambiente.
La conclusión es clara: integrar las Buenas Prácticas Pecuarias permite avanzar hacia una producción más rentable, ética y sostenible. En tiempos de crisis climática, presión sobre los recursos naturales y nuevas exigencias de los consumidores, el sector pecuario tiene la oportunidad de demostrar que puede ser parte de la solución, cuidando simultáneamente la salud de las personas, los animales y el entorno natural.
Puedes descargar el artículo completo 1. entrando al link: Cuaderno de Sostenibilidad 2. Producción agropecuaria y forestal sostenible



