Luis Gabriel Cosío Solís: Juventud que florece en liderazgo y miel. Historia de vida
Luis Gabriel Cosío Solís, joven de 19 años, pertenece a la red juvenil de El Torno. Su historia comienza en el seno de una familia donde el compromiso social y el emprendimiento eran parte de la vida cotidiana.

Su padre, dedicado durante años al trabajo con jóvenes y al impulso de iniciativas productivas, se convirtió en el espejo donde Luis aprendió a mirar el futuro. Esa influencia temprana lo llevó a involucrarse desde niño en espacios de participación: primero como presidente de barrio, luego como presidente de colegio, y más adelante como líder de la Federación Departamental de Estudiantes de Santa Cruz.
En cada paso, Luis fue descubriendo que el liderazgo no es solo ocupar un cargo, sino ser capaz de escuchar, organizar y transformar la energía colectiva en acción.
El despertar del emprendedor
Durante su adolescencia, Luis pensaba que la única forma de obtener recursos era trabajar bajo las órdenes de un jefe. Sin embargo, al acercarse al mundo del emprendimiento, comprendió que podía ser dueño de su tiempo, de sus metas y de sus sueños. Esa revelación fue un punto de quiebre: “Wow, tengo mi trabajo propio, yo manejo las reglas”, recuerda.
Hoy impulsa dos iniciativas que reflejan su espíritu creativo:
La apicultura, con la recolección de miel en cajas de abejas, en una zona poco explorada de El Torno, donde la abundancia de flores y vegetación le permite producir un alimento que es también símbolo de identidad cultural.
La participación en proyectos juveniles, donde su liderazgo se convierte en motor para que otros jóvenes encuentren voz y espacio en la política, la educación y la vida comunitaria.
La miel que produce no solo endulza los días de su comunidad, también le brinda independencia económica para cubrir sus estudios universitarios, liberándolo de ser una carga para su familia y dándole la satisfacción de caminar con autonomía.
El punto de inflexión en su trayectoria llegó con el proyecto Empodérate, ejecutado por la Fundación Trabajo Empresa (FTE) y financiado por Plan Internacional. Luis reconoce que este proceso fue decisivo para fortalecer sus capacidades:
Habilidades sociales: aprendió comunicación asertiva, escucha activa y gestión de emociones, herramientas que hoy aplica en cada espacio de liderazgo.
Manejo administrativo y financiero: comprendió cómo transformar una idea en proyecto sostenible, con visión de crecimiento económico y comunitario.
Fortalecimiento de redes: gracias a Empodérate, pudo conectarse con otros jóvenes líderes, crear alianzas y participar en plataformas nacionales e internacionales.
“Empodérate me dio una visión de que a lo largo puedo sostenerme económicamente solo, acomodar lo que quiero y hacerlo más grande”, afirma con convicción. La FTE, a través de sus metodologías participativas, le brindó un espacio donde pudo crecer como líder y emprendedor, demostrando que la juventud organizada puede generar cambios reales.
Obstáculos que fortalecen
El camino no ha sido sencillo. Uno de sus mayores retos fue encontrar un lugar adecuado para instalar sus colmenas, con suficiente floración y agua. Manejar abejas es un oficio delicado, que exige paciencia y conocimiento. Gracias a capacitaciones en educación financiera y habilidades para la vida, Luis aprendió a transformar una idea en un proyecto sostenible.
De esas experiencias rescata aprendizajes que considera esenciales: la comunicación asertiva, la escucha activa y la gestión de emociones. “El conocimiento es poder”, afirma con convicción, y ese poder lo ha convertido en un joven capaz de enfrentar dificultades con resiliencia.
Impacto en la comunidad
El liderazgo de Luis no se limita a su emprendimiento. Fue parte de la creación de una escuela de liderazgo en El Torno, que formó a 90 líderes estudiantiles de distintas unidades educativas. Cada uno replicó lo aprendido en su colegio, multiplicando el impacto y generando una nueva generación de jóvenes conscientes y activos.
Participó también en proyectos de Plan Internacional y Fundación Trabajo Empresa (FTE), donde fortaleció sus capacidades y se convirtió en referente para otros. Una de las experiencias más memorables fue la actividad Eco Colaborador, en la que estudiantes, padres y docentes transformaron sus escuelas en espacios ecológicos y sostenibles. Para Luis, fue una muestra del poder de la acción colectiva y de cómo la juventud puede liderar cambios profundos.
Juventud que debate y transforma
Luis ha demostrado que los jóvenes pueden organizar eventos con calidad y rigor. En El Torno, lideró foros de debate juvenil que superaron las expectativas, mostrando que la juventud no solo tiene ideas, sino también capacidad de ejecución. “Lo hicimos mucho mejor que los adultos, mucho mejor que los periodistas”, recuerda con orgullo.
Su visión es clara: los jóvenes son capaces de participar en política, tomar decisiones y emprender con éxito. No son espectadores, son protagonistas de la historia que se escribe en sus comunidades.
Horizontes internacionales
El compromiso y la trayectoria de Luis lo llevaron a ser seleccionado para representar a su municipio en un evento internacional en Bélgica, en mayo de 2026. Allí presentará propuestas sobre juventud, emprendimiento y participación política, reafirmando que su liderazgo trasciende fronteras. Para él, es una oportunidad de mostrar que desde un municipio como El Torno se puede aportar al diálogo global.
Legado
Luis insiste en que el estudio es la base de todo. “Si una persona estudia, tarde o temprano podrá hacer lo que sueñe”, asegura. Su consejo para otros jóvenes es nunca dejar de aprender, porque la educación abre caminos y brinda herramientas para transformar la realidad.
Su legado es la certeza de que la juventud tiene la fuerza y la capacidad para construir futuro. Como las abejas que trabajan en comunidad para producir miel, los jóvenes pueden organizarse, emprender y liderar procesos que cambien la vida de sus pueblos. Luis Gabriel Cosío Solís es prueba viva de que la juventud, cuando se empodera con proyectos como Empodérate y el acompañamiento de la FTE, florece en liderazgo y dulzura.









