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Lithsy Medina: juventud que emprende desde Buena Vista. Historia de vida

Lithsy Medina, joven de 18 años del municipio de Buena Vista, descubrió el mundo del emprendimiento a los 13 años, cuando su padre le confió la responsabilidad de manejar las ventas familiares.

Ese gesto de confianza fue el inicio de un camino que marcaría su vida. “Hija, yo te dejo las cosas para que vos las hagas, te puedes hacer cargo”, le dijo su padre, y desde entonces Lithsy asumió con entusiasmo el reto de aprender y crecer en el comercio.

Su primera experiencia fue en la lechería, donde aprendió a elaborar queso y cuajada, enfrentando procesos largos y exigentes. Poco después, a los 15 años, se involucró en la comercialización de huevos, gracias a la confianza de un productor local amigo de su abuelo. Desde entonces, comenzó a viajar a Santa Cruz, Warnes, Montero y su propio municipio para vender y entregar pedidos, consolidando su rol como joven emprendedora.

El impulso de Empodérate y FTE

El verdadero fortalecimiento de su emprendimiento llegó con el proyecto Empodérate, ejecutado por la Fundación Trabajo Empresa (FTE) y financiado por Plan Internacional. Lithsy participó en talleres que le brindaron herramientas clave para profesionalizar su negocio:

Marketing y diseño de marca: aprendió a posicionar su producto y a manejar estrategias de ventas.

Finanzas y administración: adquirió conocimientos para organizar ingresos, gastos e inversiones, logrando mayor control sobre su emprendimiento.

Habilidades para la vida: reforzó su comunicación, atención al cliente y manejo de emociones frente a la competencia y las dificultades.

“Al principio quise tirar la toalla, pero los talleres me enseñaron que la vida del emprendedor es así: a veces estás arriba, a veces abajo, pero siempre hay que seguir”, recuerda.

Gracias a este acompañamiento, Lithsy logró superar momentos de crisis, como el alza de precios y la competencia desleal, y consolidar su emprendimiento en Buena Vista. La FTE y Plan Internacional no solo le dieron herramientas técnicas, sino también confianza y visión de futuro.

Desafíos y resiliencia

El camino no fue sencillo. Lithsy enfrentó obstáculos económicos, la falta de mercado en su comunidad y, en ocasiones, incluso la oposición de su propia familia paterna, que intentó apartarla del negocio. “Me bajoneé porque mi propia familia me quiso derrotar, pero después me buscaron y me dijeron que el negocio era conmigo. Eso me dio más fuerza para seguir”, relata.

Hoy, su emprendimiento no solo le da independencia económica, también le permite estudiar Ciencias de la Educación en la Universidad Gabriel René Moreno, combinando su formación académica con su pasión por el comercio. La resiliencia se convirtió en su mayor fortaleza: aprendió que los tropiezos son parte del camino y que cada caída puede transformarse en una oportunidad para crecer.

Impacto comunitario

Lithsy reconoce que su emprendimiento nació también por necesidad de su comunidad. En Buena Vista, muchas familias buscaban productos accesibles para su canasta básica, y el huevo se convirtió en un alimento fundamental. Su negocio no solo cubrió esa demanda, sino que también inspiró a otros jóvenes.

De hecho, Lithsy ha sido invitada a colegios de su municipio para compartir su historia de vida. Allí motiva a estudiantes de bachillerato técnico humanístico (BTH) a emprender y aprovechar las oportunidades que brinda el proyecto Empodérate. “El 70% de los jóvenes de Buena Vista que hoy están en el proyecto fueron motivados por mí”, asegura con orgullo.

Su ejemplo demuestra que el emprendimiento juvenil no solo transforma vidas individuales, sino que también fortalece comunidades enteras.

Sueños y proyección

Su meta es clara: consolidar una granja avícola equipada al 100%, con todos los equipos necesarios para expandir sus productos fuera del departamento. En reuniones con SENASAG, durante eventos organizados por la fundación, recibió el compromiso de apoyo técnico para lograrlo.

“De aquí a cinco años me veo con una granja equipada y expandiendo mis productos fuera de Santa Cruz. Esa es mi meta y mi objetivo”, afirma con determinación.

Lithsy sueña con que su emprendimiento no solo sea un negocio, sino también un símbolo de esfuerzo y superación para su comunidad. Su visión es que cada huevo que comercializa represente la posibilidad de un futuro mejor para los jóvenes de Buena Vista.

Comparte a todos

El mensaje de Lithsy para otros jóvenes es contundente: “No tengan miedo, afronten sus miedos y sigan adelante. La ley del emprendedor es nunca rendirse”.

Su historia demuestra que, con disciplina, apoyo familiar y el acompañamiento de programas como Empodérate, la juventud puede transformar obstáculos en oportunidades. Lithsy Medina es hoy un ejemplo para su comunidad: una joven que, desde muy temprana edad, aprendió a tomar las riendas de su vida y a demostrar que los sueños se logran con esfuerzo, perseverancia y pasión.

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